Las humedades son uno de los signos más evidentes de que una superficie presenta un problema que debe abordarse cuanto antes. En este artículo te ayudamos a identificar los principales tipos de humedad, comprender por qué aparecen y conocer los pasos previos imprescindibles antes de iniciar cualquier reparación.
Pasos previos antes de reparar un daño por humedad
Antes de aplicar cualquier solución, es fundamental realizar un diagnóstico adecuado. Solo así evitaremos que el problema reaparezca o se agrave con el tiempo.
01 Identificar el daño
El primer paso consiste en determinar si la humedad afecta al soporte o únicamente al revestimiento, así como valorar su extensión. En esta fase buscamos reconocer los “síntomas” del problema.
Si necesitas repasar las diferencias entre soporte y revestimiento, puedes consultar nuestro artículo sobre los pasos previos al tratamiento de superficies.
02 Identificar el daño
Una vez detectado el daño, es necesario conocer su causa. Es decir, identificar la “enfermedad” que está generando la humedad. Entre los orígenes más habituales encontramos:
- Humedad por filtración: Se produce cuando el agua penetra desde el exterior a través de muros, fachadas o cubiertas. Suele introducirse por grietas, fisuras o materiales excesivamente porosos.
- Humedad por capilaridad: Aparece cuando el soporte absorbe la humedad procedente del terreno. Es habitual tanto en interiores como en exteriores, especialmente en plantas bajas o muros en contacto directo con el suelo.
- Humedad por condensación: Se genera en interiores debido al contacto del vapor de agua con superficies frías o por una acumulación excesiva de humedad ambiental. Es más frecuente en invierno y en estancias como baños y cocinas, donde la producción de vapor es elevada.
Un método sencillo consiste en colocar un cuadrado de plástico adherido a la pared por todos sus bordes. Tras 24 horas:
- Si las gotas aparecen en la cara interna del plástico, la humedad proviene del interior del muro.
- Si las gotas se forman en la cara externa, se trata de humedad por condensación.
03 Aplicar la solución
Una vez identificado el tipo de humedad y su origen, es el momento de aplicar la solución más adecuada para evitar que el problema vuelva a aparecer. Cuando la causa está relacionada con paredes frías, puentes térmicos o condensación, Beissier ofrece dos soluciones especialmente eficaces:
• Lisomat Anticondensación: Pintura reflexiva diseñada para elevar la temperatura superficial de la pared y reducir el contraste térmico que provoca la condensación. Gracias a su capacidad para reflejar el calor hacia el interior, contribuye a mantener el confort térmico de la estancia y a minimizar la aparición de gotas de agua y moho. Es especialmente útil en baños, cocinas y habitaciones con paredes frías.
• Beissier Therm In: Revestimiento interior que mejora el aislamiento térmico del soporte, aumentando su temperatura superficial y reduciendo el riesgo de condensación en zonas expuestas a puentes térmicos o muros en contacto con el exterior.
Ambas soluciones actúan sobre el mismo problema —las superficies frías que favorecen la condensación—, pero desde enfoques complementarios: Therm In aporta aislamiento y Lisomat Anticondensación mejora el confort térmico y reduce la formación de condensación en la superficie. En tu centro de bricolaje podrás encontrar estas soluciones Beissier y elegir la más adecuada según las necesidades de tu pared.