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Soluciones prácticas de bricolaje, reparación y tratamiento de superficies.

El auge del yeso laminado, que hace unos años apenas se utilizaba, parece hoy imparable. Ya sea para levantar paredes intermedias, trasdosados perimetrales o techos, rara es la obra en la que no se emplea este material hoy en día.

Ahora bien, en contra de lo que se suele ver por ahí, las placas de yeso laminado no son más que el soporte y nunca deberían ser la superficie final a pintar. Es decir, una pared o un techo de yeso laminados también deben ser enlucidos, aunque claro, eso es algo que rara vez se hace… a no ser que se pida específicamente.

El tipo de enlucido explica algunas de las grandes diferencias de precio que podemos encontrar cuando pedimos presupuesto a varios profesionales. Conocerlos, es asegurarse de que no nos dan gato por liebre.

A la hora de enlucir superficies de yeso laminado, distinguimos cuatro niveles de calidad: Q1, Q2, Q3 y Q4. Estas son las diferencias entre cada nivel:

El trabajo de un buen profesional no debería ser nunca inferior a un Q3, pero a menudo se queda en un Q2 por cuestiones de tiempo y de ajuste de presupuestos. Por eso es importante que pidamos que nos especifiquen el nivel de enlucido antes de tomar una decisión.Y es que, en paredes largas y en techos, ¡nos podemos arrepentir muy pronto de haber racaneado demasiado!

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Cada vez es más habitual construir paredes intermedias o tabiques de aislamiento con yeso laminado. Sus ventajas sobre el clásico ladrillo no son pocas: es más limpio, es más barato, … y lo podéis hacer vosotros mismos si sois un poco manitas.

Hoy os vamos a enseñar a lucir una pared de yeso laminado como auténticos profesionales. Pero, antes de empezar, hablemos un poco sobre el material que vamos a necesitar.

Pasta para juntas

Existen varios tipos de pasta para juntas. Se puede escoger entre pastas que tú mismo tendrás que mezclar con agua, o listas al uso. Las primeras, que son las más empleadas por profesionales, secan muy rápido, lo que les permite dar dos o tres tendidos en poco tiempo.

Sin embargo, si es la primera vez que luces una pared, nosotros te recomendamos que utilices una pasta lista al uso, como la Ready Joint 24h de Beissier. Si te gustan más los plastes en polvo, puedes utilizar la Easy Joint 24h, con la que podrás trabajar la mezcla hasta 24 horas, tiempo suficiente para practicar hasta cogerle el punto.

Cintas para juntas

La unión entre las placas de yeso laminado se realiza colocando una cinta a todo lo largo de toda la junta. De esta forma se evita que la pared se agriete en el futuro debido a golpes o vibraciones.

Sin embargo, no todas las juntas son iguales. Para las uniones entre placas en un mismo plano, así como para las uniones entre estas y el techo o las paredes,  se utiliza una cinta de papel microperforada. Esta cinta es conocida, sencillamente, como cinta o venda para juntas.

En cambio, para las uniones en esquina se utiliza una cinta reforzada con dos pletinas de metal, conocida como guardavivos. Las tiras metálicas sirven para proteger las esquinas de futuros golpes.

Ahora que ya conocemos el material, es hora de empezar con el trabajo.

Con el último lijado, ya tenemos la pared completamente lucida. Ahora sólo queda imprimar y pintar. Te recomendamos, eso sí, que utilices una imprimación específica para yeso laminado, como Primplaca de Beissier.

En cuanto a la pintura, pintar una pared de yeso laminado no difiere en nada de pintar cualquier otro tipo de pared, excepto por el hecho de que, si lo has hecho bien, te sentirás doblemente orgulloso.

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Un problema con el que nos podemos topar cuando intentamos convertir una estancia en algo para lo que no fue diseñada, son esos elementos que nos estorban y que no podemos retirar. Es muy habitual, por ejemplo, si tratamos de reacondicionar bajos y trasteros que las bajantes y las tuberías estén a la vista.

Ahora bien, que no podamos quitarlas no quiere decir que no podamos ocultarlas. Y para esto nos resultará muy útil el yeso laminado. En este post vamos a ver cómo construir estructuras sencillas con este material. Empecemos.

Terminaremos el trabajo pintando y colocando los rodapiés, y ya tendremos una estancia en la que tuberías, conducciones y otros elementos no quedan a la vista.

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Las paredes de yeso laminado son cada vez más populares. Sus ventajas van desde su ligereza, que permite hacer un cerramiento sin preocuparse de sobrecargar el forjado, hasta su facilidad de montaje o las posibilidades de aislamiento acústico y térmico que ofrecen. Pero también tienen sus desventajas, claro está, y una de las más llamativas es su fragilidad.

Las solidez de una pared de yeso laminado depende en gran medida de la perfilería que la sostenga, pero no hay duda de que las placas de cartón yeso son más frágiles que una pared de ladrillo revocada, por lo que es probable que requiera algo más de mantenimiento.

La mayoría de las marcas y arañazos podremos solucionarlos con una manita de Aguaplast Standard o Aguaplast Standard cima; para las grietas, aplicaremos una venda de juntas a lo largo de toda la fisura y después la luciremos con masilla. Ahora bien, cuando lo que tenemos entre manos es un golpe que ha atravesado la placa de lado a lado (no es habitual, pero puede ocurrir, por ejemplo, cuando movemos muebles), tendremos que hacer una intervención algo más delicada. Se trata tal vez de una reparación reservada a bricoladores avanzados. En cualquier caso, nosotros te guiamos paso a paso.

Por último, un par de manos de pintura ¡y listo! Ya tenemos lista nuestra pared.

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