En el post sobre las Ventajas de la imprimación, os hablamos de la importancia de aplicar imprimación antes de pintar, especialmente cuando se trata de alisar paredes, usar masilla o pintar sobre Aguaplast. Pero ¿sabías que no todas las imprimaciones son iguales?
Existen distintos tipos de imprimación, y elegir la correcta es clave para evitar problemas como que la pintura se desprenda de la pared, se bufe o no adhiera bien. A continuación, te contamos qué tipos puedes encontrar y cuándo conviene usar cada uno.
01 Imprimaciones al disolvente
Las imprimaciones al disolvente, como Deltafix de Beissier, se caracterizan por su alta capacidad de penetración. Son ideales para consolidar soportes debilitados, como paredes antiguas, con polvo, escayola o yeso muerto.
Ventajas:
- Penetran más profundamente
- Sellan y refuerzan materiales porosos
- Mejoran la adherencia y evitan que la pintura se cuartee o se levante
Por otro lado, las imprimaciones al disolvente han de ser manejadas con cuidado pues son más agresivas con el medio ambiente y sus vapores pueden ser tóxicos si se inhalan. Requieren buena ventilación y protección al usarlas.
02 Imprimaciones al agua
Las imprimaciones al agua, como Fixacryl de Beissier son más seguras y fáciles de aplicar. No presentan riesgos para la salud ni el entorno, y además permiten una limpieza más sencilla.
Ventajas:
- Ideales para interiores
- Regulan mejor la absorción
- Facilitan un acabado más homogéneo
- Perfectas como imprimación antes de aplicar masilla en pared o pintar sobre Aguaplast
Inconvenientes:
- Menor capacidad de penetración
- No consolidan tan bien fondos muy debilitados
Si has alisado la pared recientemente o aplicado una masilla como Aguaplast, este tipo de imprimación es más que suficiente para sellar y unificar la superficie antes de pintar.
03 ¿Para qué sirven realmente las imprimaciones?
Además de elegir entre agua o disolvente, también puedes encontrar imprimaciones según su función principal:
- Consolidar el soporte
Las imprimaciones con alta capacidad de penetración son perfectas para consolidar fondos viejos o inestables, como paredes con yeso pulverulento, escayola o pintura en mal estado. Esto evita desprendimientos y problemas como que se bufe la pintura al poco tiempo.
- Mejorar la adherencia
Si te preocupa que la pintura no agarre, especialmente tras aplicar masilla o pintar sobre Aguaplast, necesitas una imprimación que mejore la adherencia del soporte.
- Sellar y uniformizar
Cuando trabajamos con materiales diferentes (por ejemplo, yeso y plaste), la capacidad de absorción no es uniforme. Esto puede generar diferencias de tono en la pintura final. Una imprimación selladora soluciona este problema, ya que iguala la absorción y asegura un acabado perfecto.
04 ¿Qué imprimación debes elegir?
Entender bien el tipo de superficie que vas a pintar y si has aplicado Aguaplast o has alisado la pared recientemente, te ayudará a elegir el tipo de imprimación más adecuado:
- Para paredes debilitadas o exteriores → Imprimación al disolvente
- Para paredes interiores lisas, nuevas o reparadas → Imprimación al agua
- Después de aplicar Aguaplast → Imprimación selladora y reguladora
- Para evitar que la pintura se levante o bufe → Imprimación con función consolidante
En conclusión, escoger una buena imprimación no solo mejora el acabado, sino que previene problemas comunes como que la pintura se desprenda, se agriete, o se formen burbujas con el tiempo. Así que ya sabes: no todas las imprimaciones son iguales, y elegir la adecuada es el primer paso para un trabajo de pintura duradero y profesional.